Comparadores de seguros: ¿Son fiables e independientes?

Comparadores de seguros

Ante la necesidad de contratar un seguro, ¿quién no ha recurrido en alguna ocasión a los comparadores de precios? Y es que el interés de los usuarios por los comparadores no ha hecho más que crecer en los últimos años.

Hasta hace relativamente poco, para poder comparar precios, no había otra opción que ir aseguradora por aseguradora, buscando precio y analizando cada propuesta por separado. Está claro que la utilización de los comparadores de seguros on line ahorra tiempo, de eso no hay duda.

¿Pero son imparciales e independientes los comparadores?

Los comparadores únicamente ofrecen información: el cliente introduce unos parámetros y de manera rápida se le plantea una comparación entre las diferentes coberturas y precios de una más o menos amplia base de datos de seguros.

Si hacemos la prueba de buscar en distintos comparadores los mismos parámetros, obtendremos ofertas distintas. ¿Cuál es el motivo? ¿No deberían ofrecer los mismos resultados las distinta comparativas?

El problema es que, aunque casi todos los comparadores presumen de ser independientes, suelen trabajar con un número determinado de compañías o corredurías, lo que conlleva que excluyen a otras, por muy buenas que sean sus ofertas, por tanto, no encontraremos en un comparador de precios el 100% de la oferta disponible.  En consecuencia, no suelen mostrar el mejor precio absoluto del mercado, sino la mejor oferta disponible para ese comparador en concreto. Si otro comparador de la competencia tiene contrato con otras compañías, es posible que consigamos otro tipo de descuentos para un mismo producto.

De hecho, en muchas ocasiones, los comparadores son propiedad de compañías aseguradoras, donde evidentemente sus productos serán siempre los mejor parados. Con lo que dejan de tratarse de comparadores y se convierten en meros distribuidores de sus productos.

Por lo tanto, como indicaba la OCU en su día “ni encuentran todo ni encuentran lo más barato “. Desde luego los comparadores resultan útiles para hacerse una idea de los precios y ahorrar tiempo, pero no está tan claro que sirvan para ahorrar dinero. Además, el precio ofertado no es siempre el definitivo, pues la mayoría de aseguradoras no confirman el precio hasta la emisión de la póliza. Eso quiere decir que, en la mayoría de casos, el precio es simulado.

Si lo que se busca es comparar coberturas, indemnizaciones, tiempos de respuesta, eficiencia administrativa, velocidad de pago, calidad de abogados, peritos, reparadores, … un comparador no sirve.

El comparador le ayudará a orientar su contratación, pero siempre es recomendable recurrir posteriormente a un corredor para finalizar el proceso.  El corredor le aconsejará de manera personalizada facilitando una oferta económica definitiva y no orientativa. Y además, le ofrecerá un servicio postventa ilimitado y gratuito, gestionando sus siniestros de principio a fin.

En conclusión, ¿comparadores? Sí para orientar la compra, pero no para la contratación. Recurra siempre a la ayuda de un profesional.

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