Seguro de responsabilidad civil para taller mecánico: coberturas, obligatoriedad y precios en 2026

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Un cliente se acerca al elevador justo cuando un mecánico está bajando el coche y sufre un aplastamiento en el pie. Un vehículo recién entregado tras cambio de pastillas frena mal en la primera bajada y provoca un alcance con dos heridos leves. Una chispa de soldadura prende un depósito de combustible mal vaciado y el fuego alcanza a otros dos coches aparcados en la nave. Una batería de coche eléctrico se descarga durante una reparación y el propietario reclama 12.000 euros por la pérdida de módulos. Cada uno de esos siniestros ha pasado esta semana en algún taller de España, y en todos ellos la diferencia entre seguir trabajando o cerrar el negocio se llama seguro de responsabilidad civil.

El taller mecánico es uno de los negocios con más exposición a reclamaciones por daños a terceros que existe en el tejido autónomo español. Trabajas con vehículos ajenos de alto valor, manejas herramientas pesadas y sustancias inflamables, tienes clientes entrando y saliendo del recinto a diario y entregas trabajos cuya calidad se comprueba en carretera. Cualquier error o accidente puede derivar en una indemnización de miles de euros que un autónomo o una pyme difícilmente puede asumir con sus recursos.

Desde Segurbonus, como especialistas en seguros de responsabilidad civil para autónomos y pymes, te explicamos qué cubre exactamente el seguro de responsabilidad civil para taller mecánico, cuándo es obligatorio contratarlo, qué coberturas específicas del sector no puedes dejar fuera, cuánto cuesta al año y cómo evitar los errores más habituales al firmar la póliza.

¿Es obligatorio el seguro de responsabilidad civil para un taller mecánico en España?

A nivel estatal no existe una ley que obligue expresamente a todos los talleres mecánicos a contratar un seguro de responsabilidad civil. El Real Decreto 1457/1986, de 10 de enero, por el que se regulan la actividad industrial y la prestación de servicios en los talleres de reparación de vehículos automóviles, establece los requisitos técnicos, la clasificación por ramas y especialidades y la obligación de inscripción en el Registro Integrado Industrial, pero no impone un seguro de RC como condición para ejercer la actividad.

La obligación en la práctica llega por otras tres vías, y las tres son las que hacen que ningún taller pueda funcionar sin cobertura.

Licencia de actividad municipal

La apertura de un taller mecánico requiere licencia de actividad clasificada, que se tramita en el ayuntamiento correspondiente y que, en la mayoría de municipios españoles, exige acreditar un seguro de responsabilidad civil con capital mínimo suficiente para cubrir los riesgos inherentes a la actividad. Los umbrales varían según ordenanza local, pero rara vez bajan de 150.000 euros de capital asegurado. Sin ese seguro, no hay licencia, y sin licencia no hay taller.

RC Patronal derivada del convenio colectivo del sector

El convenio colectivo estatal de la industria, servicios e instalaciones del metal y los convenios provinciales del sector metalúrgico establecen obligaciones específicas en materia de prevención de riesgos laborales y responsabilidad frente a los trabajadores. Aunque el convenio no obliga literalmente a contratar RC Patronal, la exposición a accidentes laborales en un taller es tan alta (elevadores, prensas, soldadura, sustancias químicas, vehículos en movimiento) que operar sin esa cobertura equivale a asumir personalmente cualquier indemnización que la mutua reclame al empresario por recargo de prestaciones. Y esas reclamaciones se cuentan en decenas de miles de euros.

Exigencias de fabricantes y contratos con aseguradoras

Si tu taller es oficial de una marca, colabora con concesionarios o trabaja con peritos de compañías aseguradoras, el contrato de colaboración exige de forma explícita disponer de un seguro de RC en vigor, con coberturas específicas para RC Post Trabajos, RC Probadores y bienes en custodia. Sin esa póliza, pierdes la homologación como taller autorizado y con ella una parte importante de tu facturación.

La conclusión práctica es sencilla. La ley no obliga con un artículo concreto, pero la licencia de actividad, la exposición laboral y los contratos con fabricantes y aseguradoras hacen que operar un taller mecánico sin seguro de responsabilidad civil sea inviable. No es un producto opcional, es un requisito de facto para trabajar.

Qué cubre el seguro de responsabilidad civil de un taller mecánico

Un seguro de RC para taller mecánico no es una póliza única, sino un paquete de garantías que se contratan juntas y que responden a las distintas fuentes de riesgo del negocio. Estas son las coberturas que deben aparecer sí o sí en cualquier póliza dirigida al sector.

RC de Explotación

Es la cobertura base. Ampara los daños corporales, materiales o económicos que se causen a terceros durante el desarrollo ordinario de la actividad del taller. Un cliente que resbala con una mancha de aceite en el suelo, un proveedor golpeado por una puerta batiente, un peatón alcanzado por una herramienta mal apoyada en la entrada. Todo lo que ocurra en el recinto del taller como consecuencia de la operativa diaria entra por esta garantía.

RC Patronal

Protege al titular del taller frente a reclamaciones económicas de sus propios empleados por accidentes laborales o enfermedades profesionales sufridos en el ejercicio de su trabajo. Cubre el recargo de prestaciones que la Seguridad Social puede imponer al empresario cuando el accidente se produce por falta de medidas de seguridad, así como las indemnizaciones civiles complementarias que el trabajador o sus familiares puedan reclamar. En un sector con la siniestralidad laboral del metal, esta cobertura no es opcional.

RC Post Trabajos

Es la cobertura más específica y probablemente la más importante del sector. Ampara las reclamaciones de terceros por daños derivados de una reparación defectuosa una vez que el vehículo ya ha sido entregado al cliente. Si un fallo en el montaje de una pieza provoca un accidente en carretera, si una revisión mal ejecutada deriva en un incendio del motor a los pocos días, si un servicio de frenos deficiente causa un alcance, esta garantía responde por las indemnizaciones y por la defensa jurídica del taller. Sin RC Post Trabajos, el patrimonio personal del titular queda expuesto a reclamaciones que pueden alcanzar cifras muy altas si hay heridos.

RC Probadores

Cubre los daños que puedan producirse durante las pruebas de vehículos en vía pública, tanto los ocasionados al propio vehículo del cliente como a terceros afectados por la circulación de prueba. Es una cobertura exclusiva del sector automoción y sin ella el taller queda desprotegido en una de las operaciones más frecuentes de su actividad diaria.

RC por bienes en custodia y depósito

Los vehículos que están en el taller para ser reparados no son propiedad del taller, pero sí están bajo su responsabilidad mientras dura el servicio. Esta garantía cubre los daños que puedan sufrir esos vehículos durante su permanencia en las instalaciones: rayones en el mantenimiento, golpes al moverlos dentro del taller, daños por caída de piezas o herramientas. Es una cobertura que muchas pólizas genéricas de RC no incluyen y que en un taller es imprescindible.

RC Locativa

Cubre los daños que la actividad del taller pueda causar en el local donde se ejerce, cuando ese local es alquilado. Un incendio que dañe la estructura, una fuga de agua que afecte a los locales colindantes, un escape de sustancias que deteriore paredes o suelos. Sin RC Locativa, el propietario del inmueble puede reclamar directamente contra el taller por los daños causados.

RC por trabajos fuera del recinto

Si el taller presta servicios de asistencia en carretera, hace reparaciones a domicilio o traslada vehículos desde el punto de avería hasta el taller, esta cobertura responde por los daños que puedan producirse durante esas operaciones fuera del recinto habitual.

Defensa jurídica y fianzas

Cubre los honorarios de abogados y procuradores, las costas procesales y la constitución de las fianzas judiciales que puedan exigirse cuando se abre un procedimiento contra el taller. Esta garantía se activa desde el primer día, sin franquicia, y funciona incluso si finalmente no se declara responsable al taller. Es la que evita que la simple defensa de una reclamación se coma los márgenes del negocio.

Tabla resumen de coberturas

CoberturaQué protegeEjemplo real
RC de ExplotaciónDaños a terceros durante la actividad ordinaria del tallerCliente que resbala con aceite en el suelo
RC PatronalReclamaciones de empleados por accidentes laboralesMecánico que se lesiona con el elevador
RC Post TrabajosReclamaciones por reparación defectuosa tras entregaAccidente en carretera por freno mal montado
RC ProbadoresDaños durante pruebas del vehículo en vía públicaAlcance durante una prueba tras reparación
RC bienes en custodiaDaños a vehículos de clientes mientras están en el tallerCoche golpeado al moverlo dentro del taller
RC LocativaDaños al inmueble alquilado por la actividad del tallerIncendio que afecta a la nave arrendada
RC trabajos fuera del recintoDaños durante asistencia en carretera o trabajos a domicilioGolpe al vehículo durante el traslado a taller
Defensa jurídica y fianzasGastos legales y fianzas ante reclamacionesDefensa ante demanda de un cliente insatisfecho

Por qué el taller mecánico necesita coberturas específicas que otros negocios no requieren

La operativa diaria de un taller concentra riesgos que en otros negocios simplemente no existen, y por eso una póliza de RC genérica pensada para un comercio o una consultoría se queda corta desde el primer día. Estos son los focos de riesgo específicos que condicionan la póliza del sector.

Custodia de vehículos de alto valor. Un taller puede tener aparcados simultáneamente cinco, diez o veinte vehículos que no son suyos, con un valor conjunto que fácilmente supera los 300.000 euros. Un incendio, un robo o un daño accidental durante la reparación genera responsabilidad directa del taller. Sin cobertura específica de bienes en custodia, esa responsabilidad la asume el titular con su patrimonio personal.

Elevadores, prensas y maquinaria pesada. Los accidentes con elevadores son de los más graves del sector. La caída de un vehículo desde un elevador provoca daños materiales muy elevados y, cuando hay una persona debajo, consecuencias personales que pueden derivar en reclamaciones millonarias. Ninguna póliza genérica cubre este tipo de siniestros al nivel que un taller necesita.

Trabajos con sustancias inflamables y gases. Aceites, combustibles, disolventes, gases de soldadura, refrigerantes de aire acondicionado. Un taller manipula sustancias que otros negocios ni ven, y por eso el riesgo de incendio, explosión o intoxicación es una constante. La póliza debe estar dimensionada para ese riesgo, no para el de un comercio al uso.

Vehículos eléctricos e híbridos. La entrada masiva de la electromovilidad ha añadido riesgos nuevos al taller: baterías de alto voltaje, riesgo de electrocución, incendios de difícil extinción y componentes electrónicos con costes de reposición que pueden superar los 15.000 euros por unidad. Las pólizas más antiguas no contemplan estos riesgos, y renovar sin actualizar deja al taller desprotegido frente a una parte creciente de su cartera de clientes.

Reparaciones que se comprueban en carretera. A diferencia de casi cualquier otro negocio, la calidad del trabajo de un taller mecánico no se verifica en el momento de la entrega, sino kilómetros después. Ese desfase entre entrega y comprobación es lo que hace que la RC Post Trabajos sea tan importante y tan específica del sector.

Cualquier póliza que no contemple expresamente estos riesgos deja huecos que se pagan caros el día del siniestro.

Los siniestros más habituales en un taller mecánico y su coste

La teoría se entiende mejor con casos reales. Estos son los siniestros que más frecuentemente se reclaman en pólizas de taller y en los que la existencia o ausencia de cobertura marca la diferencia entre seguir trabajando o cerrar el negocio.

Caso 1: reparación defectuosa que provoca un accidente en carretera

Un taller sustituye las pastillas y los discos delanteros de un turismo. A los tres días de la entrega, el cliente sufre un fallo de frenada en descenso y colisiona por alcance con el vehículo de delante. Un ocupante del otro coche sufre esguince cervical, dos ocupantes del vehículo reparado presentan lesiones leves y ambos coches quedan siniestrados. La reclamación total entre daños materiales, indemnizaciones por lesiones y defensa jurídica asciende a 34.000 euros.

La cobertura de RC Post Trabajos asume la totalidad de la indemnización y la defensa del taller. Sin esa garantía, el titular respondería personalmente por la reclamación completa.

Caso 2: incendio por soldadura en la nave

Durante una reparación de chapa se genera una chispa que prende un depósito de combustible previamente extraído del vehículo. El fuego se extiende a otros dos coches aparcados en la nave y daña la instalación eléctrica y parte de la cubierta. Los propietarios de los dos vehículos calcinados reclaman el valor a nuevo. El coste total, incluyendo daños a la nave arrendada y a los vehículos en custodia, supera los 78.000 euros.

Las coberturas de RC Explotación, RC bienes en custodia y RC Locativa se activan de forma coordinada. Sin esas tres garantías, el taller respondería con su propio patrimonio y probablemente no podría reabrir.

Caso 3: daño a un vehículo durante la prueba en carretera

Un mecánico realiza una prueba en vía pública tras un servicio de embrague y colisiona por alcance con un ciclomotor en un semáforo. El ciclomotor queda destrozado, su conductor sufre fractura de tibia y el vehículo del cliente resulta con daños en el frontal. La indemnización total entre lesiones, daños al ciclomotor, reparación del vehículo del cliente y defensa jurídica asciende a 21.500 euros.

La cobertura de RC Probadores responde por la totalidad. Sin esa garantía específica, ni el seguro de auto obligatorio del vehículo probado ni una RC genérica cubrirían el siniestro completo, y el taller tendría que asumir la parte no cubierta.

Caso 4: aplastamiento de un empleado con el elevador

Un mecánico manipula el elevador sin haber comprobado que un compañero estaba trabajando debajo del vehículo. El compañero sufre fractura de pelvis, requiere intervención quirúrgica y presenta seis meses de baja laboral. La mutua atiende inicialmente el siniestro pero, tras la inspección de trabajo, aplica un recargo de prestaciones del 40% al empresario por falta de medidas de seguridad. El recargo, sumado a la reclamación civil complementaria del trabajador, asciende a 47.000 euros.

La cobertura de RC Patronal responde por el recargo y por la indemnización complementaria. Sin esa garantía, el titular respondería personalmente por casi 50.000 euros en un siniestro en el que la mutua ya había pagado la baja pero el recargo recae sobre el empresario.

¿Cuánto cuesta un seguro de responsabilidad civil para taller mecánico?

El precio de una póliza de RC para taller depende de varios factores concretos que las aseguradoras evalúan antes de emitir una oferta. No hay tarifa plana, y compararla con la de un comercio o una consultoría es un error frecuente.

Estos son los factores que más pesan en el cálculo.

Facturación anual. Es el principal indicador de exposición al riesgo. Un taller que factura 80.000 euros al año no maneja el mismo volumen de vehículos, empleados y siniestralidad potencial que uno que factura 400.000. Las aseguradoras piden la facturación del último ejercicio para dimensionar la prima.

Número de empleados. Cada empleado suma exposición a accidentes laborales y, por tanto, a RC Patronal. Un taller de autónomo sin empleados paga muy por debajo de uno con cinco operarios en plantilla.

Superficie de las instalaciones y tipo de nave. Una nave grande con varios elevadores, foso y zona de chapa y pintura tiene más riesgo que un local pequeño de mecánica rápida. La superficie útil, el número de puestos de trabajo y las especialidades declaradas (mecánica, electricidad, chapa, pintura, neumáticos) condicionan la prima.

Ubicación. Los talleres en polígonos industriales pagan menos que los que están en zonas urbanas densas, tanto por menor exposición a robos como por menor probabilidad de reclamaciones por ruido, olores o accidentes a viandantes.

Coberturas contratadas. Una póliza básica de RC Explotación y Patronal tiene un coste muy inferior al de un multirriesgo completo con Post Trabajos, Probadores, Bienes en custodia, Locativa y trabajos fuera del recinto. La tentación de ahorrar recortando garantías es peligrosa cuando basta un siniestro para agotar la prima de diez años.

Siniestralidad previa. Los talleres con historial de siniestros pagan más. Las aseguradoras consultan el fichero sectorial antes de emitir la oferta.

Horquillas orientativas de precio en 2026

Los siguientes rangos son orientativos y reflejan la horquilla habitual del mercado en pólizas de RC para taller mecánico con coberturas suficientes.

Tipo de tallerFacturación aproximadaEmpleadosPrima anual orientativa
Autónomo sin empleados, taller pequeñoHasta 100.000 €0300 € a 500 €
Taller pequeño con 2-3 empleados100.000 € a 250.000 €2-3500 € a 900 €
Taller mediano con especialidades múltiples250.000 € a 500.000 €4-7900 € a 1.800 €
Taller grande o cadenaMás de 500.000 €8 o másDesde 1.800 €

Estos precios corresponden a pólizas de RC con las coberturas específicas del sector incluidas. Contratar solo una RC genérica de autónomo por 200 euros al año puede parecer un ahorro, pero deja fuera Post Trabajos, Probadores y bienes en custodia, que son precisamente las garantías que responden ante los siniestros más caros. Falso ahorro.

Puedes ampliar información sobre las coberturas y solicitar un presupuesto adaptado a tu taller en nuestra página específica de seguro de responsabilidad civil para autónomos y pymes.

Exclusiones habituales en la póliza de RC para taller mecánico

Toda póliza tiene exclusiones y conocerlas antes de firmar evita sorpresas. Estas son las más habituales en las pólizas de RC para taller y las que conviene revisar con detalle.

Los daños intencionados o derivados de una actuación dolosa quedan siempre fuera. Las sanciones administrativas, multas de tráfico o expedientes por incumplimiento normativo no las cubre ninguna póliza. Los daños causados por trabajos no declarados en la póliza (si tu taller declara mecánica y trabaja también chapa y pintura sin haberlo comunicado, la actividad no declarada no está cubierta) quedan fuera. El robo de vehículos en custodia queda cubierto solo si se acreditan medidas de seguridad mínimas como cerramiento perimetral, cierre nocturno de la nave y alarma conectada. Los daños derivados de la subcontratación no declarada, por ejemplo si envías un trabajo a otro taller sin comunicarlo a la aseguradora, pueden quedar excluidos. Las reclamaciones por incumplimiento de plazos, garantías comerciales o defectos estéticos no relacionados con un daño material también suelen quedar fuera.

Antes de firmar la póliza, conviene revisar el listado de exclusiones con el corredor y confirmar que ninguna de las actividades habituales del taller queda fuera de cobertura.

Cómo elegir el seguro de RC adecuado para tu taller

Contratar un seguro de responsabilidad civil no es marcar la casilla más barata en un comparador. Estos son los puntos que conviene revisar antes de firmar.

Verifica que la póliza incluya expresamente RC Post Trabajos y RC Probadores. Sin esas dos garantías, la póliza no cubre los dos siniestros más específicos del sector. Muchas pólizas genéricas las excluyen y hay que solicitarlas expresamente.

Comprueba el capital asegurado por siniestro y por anualidad. Los umbrales de 150.000 o 300.000 euros pueden quedarse cortos cuando hay heridos o vehículos eléctricos implicados. En talleres medianos o grandes, conviene ir a capitales de 600.000 euros o superiores.

Revisa la cobertura de bienes en custodia. Debe corresponderse con el valor máximo de los vehículos que suele haber simultáneamente en el taller, no con un mínimo simbólico. Un taller que trabaja con marcas premium necesita capitales más altos que uno de utilitarios.

Comprueba las franquicias. Una franquicia excesiva puede hacer que los siniestros pequeños queden fuera del alcance de la póliza. Franquicias muy bajas incrementan la prima. Busca el equilibrio adecuado según la siniestralidad histórica del taller.

Confirma que la actividad declarada coincide con la real. Si tu taller hace mecánica, electricidad, chapa, pintura, ITV o preITV, todas esas actividades deben aparecer en la póliza. Lo que no está declarado no está cubierto.

Valora la asistencia jurídica. Un buen servicio de defensa jurídica, con abogado especializado en el sector, marca la diferencia el día que hay una reclamación. Comprueba que la póliza incluya esa garantía desde el primer euro, sin franquicia.

Pide asesoramiento a una correduría independiente. Una correduría compara entre varias compañías y te asesora sobre la póliza que realmente necesita tu taller, sin sesgo comercial hacia un producto concreto. Y te acompaña en la gestión del siniestro cuando ocurre, que suele ser el momento en que se aprecia el asesoramiento.

 

Si tienes un taller mecánico y quieres revisar la póliza que tienes contratada, comparar entre las principales aseguradoras del sector o contratar un seguro de RC desde cero, en Segurbonus te asesoramos sin compromiso. Comparamos entre más de 15 compañías, analizamos las coberturas específicas que necesita tu actividad y te acompañamos en la gestión desde el primer día.

Preguntas frecuentes sobre el seguro de responsabilidad civil para taller mecánico

¿Es obligatorio el seguro de responsabilidad civil para un taller mecánico?

No existe una ley estatal que lo imponga expresamente, pero en la práctica es imprescindible. La licencia municipal de actividad exige acreditar un seguro de RC con capital mínimo suficiente, los contratos con fabricantes y aseguradoras lo requieren para trabajar como taller oficial o colaborador, y la exposición a accidentes laborales hace que la RC Patronal sea inevitable si tienes empleados. Sin seguro, no hay licencia y, aunque la tuvieses, un solo siniestro puede llevarse por delante el patrimonio personal del titular.

¿Cuánto cuesta un seguro de RC para taller mecánico al año?

El precio depende de la facturación, el número de empleados, la superficie de la nave, las especialidades declaradas y las coberturas contratadas. Como orientación, un autónomo sin empleados paga entre 300 y 500 euros al año, un taller pequeño con dos o tres operarios entre 500 y 900 euros, y un taller mediano con varias especialidades entre 900 y 1.800 euros. Contratar solo una RC genérica de autónomo por 200 euros deja fuera las coberturas específicas del sector y no protege ante los siniestros más habituales.

¿Qué es la RC Post Trabajos y por qué es imprescindible en un taller mecánico?

La RC Post Trabajos es la cobertura que responde por las reclamaciones de terceros derivadas de una reparación defectuosa una vez que el vehículo ya ha sido entregado al cliente. Es la garantía más específica del sector porque, a diferencia de casi cualquier otro negocio, la calidad del trabajo del taller no se comprueba en el momento de la entrega sino kilómetros después. Sin RC Post Trabajos, un fallo de frenos, un error de montaje o una intervención mal ejecutada que provoque un accidente en carretera dejan al taller respondiendo personalmente por indemnizaciones que pueden superar los 30.000 euros con heridos leves.

¿El seguro cubre los vehículos de los clientes mientras están en el taller?

Sí, siempre que la póliza incluya expresamente la cobertura de RC por bienes en custodia y depósito. Esta garantía cubre los daños que puedan sufrir los vehículos de clientes durante su permanencia en las instalaciones del taller, incluyendo golpes al moverlos dentro del recinto, caída de piezas o herramientas, daños durante la reparación o robos si se acreditan las medidas de seguridad exigidas por la aseguradora. Sin esta cobertura, el taller responde con su propio patrimonio por cualquier daño al vehículo del cliente.

¿Qué diferencia hay entre RC y seguro multirriesgo de taller?

La RC cubre exclusivamente los daños que el taller pueda causar a terceros: clientes, empleados, vehículos en custodia, viandantes o el inmueble arrendado. El seguro multirriesgo, además de la RC, cubre los bienes propios del taller: la maquinaria, las herramientas, el stock de piezas, el mobiliario, la instalación eléctrica y las mercancías. Un taller bien asegurado necesita ambos productos. La RC protege el patrimonio frente a reclamaciones ajenas y el multirriesgo protege los activos propios frente a incendios, robos, daños por agua o averías eléctricas.

¿Cubre el seguro si un empleado se lesiona con el elevador o la maquinaria?

Sí, si la póliza incluye RC Patronal. Esta cobertura responde por las indemnizaciones civiles complementarias que el trabajador o sus familiares puedan reclamar y, muy importante, por el recargo de prestaciones que la Inspección de Trabajo puede imponer al empresario cuando el accidente se produce por falta de medidas de seguridad. Ese recargo puede llegar al 50% de las prestaciones que abona la Seguridad Social y en accidentes graves supone decenas de miles de euros. La RC Patronal es imprescindible en cualquier taller con empleados.

¿Es deducible el seguro de RC del taller en el IRPF o Impuesto de Sociedades?

Sí. La prima del seguro de responsabilidad civil de un taller mecánico es un gasto deducible tanto para autónomos que tributan por IRPF en estimación directa como para pymes que tributan por Impuesto de Sociedades, siempre que el seguro esté vinculado a la actividad profesional. Se deduce en el ejercicio en que se devenga la prima y debe estar correctamente reflejado en la contabilidad y respaldado por la factura de la aseguradora.

¿Qué pasa si un cliente reclama por una reparación mal hecha y no tengo seguro?

La reclamación se dirige directamente contra el titular del taller. Si se trata de un autónomo, responde con todo su patrimonio personal presente y futuro. Si se trata de una sociedad, responde con el patrimonio social y, en determinados casos, el administrador puede responder personalmente si se acredita mala gestión. Aparte de la indemnización, el taller debe asumir los honorarios de abogado y procurador, las costas procesales y las fianzas judiciales que puedan exigirse. Un solo siniestro sin cobertura puede costar más de lo que la póliza cuesta en veinte años.

¿Puedo contratar el seguro directamente con una aseguradora o mejor por correduría?

Ambas vías son posibles. La ventaja de contratar a través de una correduría independiente como Segurbonus es que comparamos entre las principales aseguradoras del sector, revisamos las coberturas específicas que necesita tu taller y te asesoramos sin sesgo comercial hacia un producto concreto. Además, la correduría te acompaña en la gestión del siniestro durante toda la vigencia del contrato, algo que suele marcar la diferencia el día que hay un problema. Contratar directamente con una aseguradora es más rápido, pero pierdes la comparativa y el asesoramiento independiente.

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